Preguntas


1. ¿Cómo comenzaste en el mundo de la música?


En el pueblo (Moratones!!), tocando un palo que simulaba una guitarra a la sombra de un moral con la compañía de mi hermano a las voces y mi amigo Rubén a las cajas vacías de Dixan que hacían de percusión. Ya en esa época, con 10 años, venían las chicas (Rosa, Silvia, Tamara...) a vernos actuar o quizá a comerse las moras del árbol, nunca sabremos el auténtico motivo.


2. ¿Por qué te decantaste por el rock sinfónico de fantasía?


Ha sido un proceso de lo más natural. Empecé a trabajar los temas del disco sólo con guitarra acústica y voz. A partir de ahí empecé a montar las bases con el resto de instrumentos. Lo que sucedió es que no me sentí satisfecho hasta haber dado con la instrumentación actual, es decir una base rock (batería, bajo, guitarras) y un soporte de orquesta sinfónica (violín, piano, cello y flauta especialmente). Decidí añadir "de Fantasía" para diferenciarlo claramente del Rock Sinfónico de los 70, que no tiene nada que ver con el estilo que yo practico, y sobretodo porque capta no sólo la esencia de la Historia si no también cierta instrumentación más experimental como sintetizadores, aunque en realidad cualquier instrumento es bienvenido si la canción lo requiere.


3. ¿Cuáles son tus principales referentes?


A decir verdad no me fijo demasiado en otras bandas o artistas, siempre me gusta imprimir mi propia personalidad (no sólo en la música) y, para bien o para mal, acostumbro a tener las cosas bastante claras. No obstante a grandes rasgos puedo decir que me gustan las bandas de folkrock como Saurom o Mägo de Oz, las bandas sonoras (Hans Zimmer) y las bandas de metal progresivo (Dream Theater, Circus Maximus).


4. De todas las bandas con las que has tocado estos años, ¿con cuál te quedas? ¿Por qué?


He vivido grandes momentos con todas ellas y siento que me he enriquecido mucho musicalmente porque he tocado un amplio abanico estilístico. Ars Nova, Tabu, Cabo Norte, Synaesthesiae... me quedo con el recuerdo y cariño de todas ellas, pero sin duda la banda con la que me tengo que quedar se formará cuando llegue el momento de tocar mis temas en directo.

5. Habrás recibido diferentes críticas. ¿Cuál es la que más te ha servido para mejorar en el caso de que sea mala o cuál es la que más te ha llegado?



Recibo críticas casi a diario, en general son buenas, aunque hay de todo. Trato de disfrutarlas todas por igual. Cuando pasan varios días y no recibo ninguna crítica mala pienso que no estoy moviendo lo suficiente mi música y que tengo que esforzarme un poco más por molestar a toda a esa gente impertinente a la que no le gusto. Realmente es sorprendente como llega el día en que las malas críticas no solo no te afectan si no que hasta te hacen reír.


6. ¿Cómo concebiste la idea de realizar el disco Un Año Sin Mí?


La idea era simplemente hacer el mejor disco que pudiera hacer. Lo malo es que soy bastante ambicioso y no me pongo límites, de ahí que sea algo tan exagerado a todos los niveles. Ha ido creciendo cada vez más. Y mucho más que crecerá porque la historia del Mundo que se esconde tras "Un Año Sin Mí" es mucho más compleja de lo que se verá en este Álbum y necesitará de mucho más tiempo para poder contarse.


7. ¿Por qué hasta este disco todos tus temas eran instrumentales?


Básicamente por dos motivos. El primero es porque no me sentía cómodo cantando, no tanto por no hacerlo bien si no por no haber encontrado mi propia personalidad vocal. Afortunadamente con el tiempo he encontrado mi voz y me siento muy cómodo con ella. Y a fin de cuentas una voz puede transmitir mucho más que una guitarra. El segundo motivo es precisamente ése: transmitir. He tenido la necesidad de contar esta historia, y esta necesidad ha sido tan fuerte que me ha impulsado a aprender a cantar, cosa que nunca antes me había planteado seriamente. Cuando tienes un objetivo tan claro no escatimas esfuerzos en conseguir los medios para realizarlo.


8. ¿Cantabas algo antes de este disco o aprendiste de cero para él?


Algo cantaba, pero hubiera sido mucho más fácil aprender de cero porque los vicios son complicados de eliminar. No obstante cantar es una experiencia maravillosa que recomiendo a todo el mundo. Desde mi experiencia puedo decir que cantar te da pequeñas porciones de felicidad. Si lo combinas con realizar el proyecto de tus sueños la sensación es escalofriante.


9. ¿Qué supone para ti encargarte de todo el proceso de producción y grabación del disco?


Es la parte menos divertida, yo no soy productor profesional y todo lo que he estudiado al respecto ha sido por mi cuenta. Es complicado pero es un proceso que entraña tanta autosatisfacción personal que aunque no esté a la altura del sonido un disco comercial tiene tanta magia que suple esa carencia con creces. Para mí supone la seguridad de saber que todo va a quedar a mi gusto.


10. ¿Por qué te encargas tú de todo el proceso?


Porque me resulta muy difícil dejar que nadie toque algo tan íntimo para mí como es este proyecto. Eso y que producir un disco de estas dimensiones costaría una fortuna. No obstante lo maravilloso de hacer las cosas por ti mismo es que el resultado no depende de nadie más. No es que no confíe en la gente, es que confío bastante en mí mismo y a veces más vale perder un poco en calidad por ganar en autenticidad.


11. Ya has dicho que de momento estás inmerso en el proyecto y no habrá conciertos hasta 2017, cuando salga el Disco Completo. ¿Has pensado si te acompañaría más banda o sería en solitario?


No me preocupo mucho de ese momento, pero la idea es montar la banda completa, con bajista, batería, violinista, flautista y teclista. Ya tengo candidatos para todos los puestos, habrá que ver disponibilidad llegado el momento. Paralelamente es posible que haga conciertos acústicos o semiacústicos más reducidos.


12. El disco Un Año Sin Mí cuenta una historia, tendrá más de 100 canciones y durará unas 10 horas. Es decir, es como si fuese un libro. ¿Has pensado alguna vez en escribir uno? ¿O por qué un libro hecho música?


Efectivamente además de un disco es un libro. En seguida vi que las canciones necesitaban de algo más para poder transmitir la historia y por eso también decidí que el Proyecto incluiría el libro. He escrito muchas historias a lo largo de mi vida y hace años llegué a escribir un libro, aunque me faltó redactar los últimos capítulos porque el tema sobre el que trataba se volvió demasiado popular y perdí interés.


13. ¿Crees que es un formato que logrará gustar a la gente?


No veo por qué no. Desde luego es original. Supongo que a los que no les interese mi música o mi historia lo aprovecharán para criticarlo. Que si es muy largo y debería escoger solo los mejores temas, que si quitar esto, o lo otro. No me interesa lo que piense esa gente. Cuando trabajo en mi proyecto me imagino como lector/oyente y pienso en qué me gustaría recibir del proyecto. A quién realmente le guste lo que hago seguro que disfrutarán con todo el material que haya disponible. También quiero hacer incapié en que el disco no está pensado para ser escuchado siempre de principio a fin. Eso sería como si tuvieras que escuchar toda la discografía de tu banda favorita cada vez. No funciona así, cada persona escuchará con regularidad sus temas favoritos, los veinte o treinta que más le gusten. Así es como creo que la gente acabará escuchando este proyecto. Una vez o dos entero para seguir la historia y a partir de ahí seleccionando los temas que más le gusten. Una especie de "Grandes Éxitos" unipersonal dentro del propio Álbum., tal como muchos hacemos con nuestras listas de reproducción.


14. ¿Con qué canción te quedarías sea por el motivo que sea?


Cuando empecé a hacer las canciones mis seguidores votaban cada mes por uno de los tres temas candidatos que yo ofrecía para entrar en este disco. Así fue para todos los temas excepto para uno, y el motivo es porque hay un tema que no puede ser comparado con los demás. Se trata de "En un Suspiro".


15. ¿Crees que hoy en día se puede vivir de la música?


Por supuesto. Yo he vivido de ella, pero no en el modo en el que de verdad quería. Yo quiero vivir de mi música y si eso no es posible dedicarme a otra cosa, porque si trabajas haciendo una música que no amas acabas perdiendo también ese amor por tu propia música. Es algo complicado, pero a la larga trabajar para orquestas, componer bandas sonoras para terceros, dar clases de guitarra y demás no me ha hecho feliz. Es un poco el concepto que oculta todo el Disco, que no es más que una enorme metáfora de esta experiencia.

16. ¿Dónde y cómo te ves de aquí a diez años?


Pienso en el cómo y la respuesta es dedicándome a hacer mi propia música. Si eso se cumple no me importa el dónde.




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¿Cómo te iniciaste en el mundo de la música?


No tuve una educación extraordinaria en el mundo de la música. A los 14 años hice un curso de guitarra de un año de duración, pero no me sentí motivado para seguir tocando y no fue hasta bien entrados los 16 que no me tomé en serio el instrumento y empecé a disfrutar realmente de él.

A partir de aquí empecé a tocar música de mis artistas favoritos, especialmente de Iron Maiden. De hecho recuerdo pasarme tardes enteras tocando de principio a fin su doble álbum recopilatorio "Best of the Beast".



¿Crees que la música que haces te define? 


Sin duda. Escuchar mi música es lo parecido que hay a mirar mi alma. Ésto se debe a que trato de poner toda mi pasión y todo el sentimiento en cada canción o en cada pieza musical. En realidad no es algo voluntario. No sé hacer las cosas de otra manera, y no doy por concluida una pieza hasta que no llego a plasmar ese fragmento de mi espíritu en ella.

Por supuesto es algo que he ido perfeccionando con el tiempo, transmitiendo cada vez más y mejor, y quizá ahora sí que llegue realmente a definirme de una forma aceptable. No obstante definir a una persona es algo complejo y debe evaluarse en conjunto, por lo que alguien que realmente quiera comprenderme debería escuchar gran parte de mi obra, y no sólo unas canciones sueltas. De lo contrario podría fácilmente establecer juicios erróneos.


¿Crees que la música puede influir en las personas? 


Por supuesto. Siempre he tenido la idea romántica de que la música es el medio más eficaz de acariciar el alma y alimentar las emociones. Cualquiera que escuche una película sin su banda sonora se dará cuenta de ello. Donde las palabras no llegan la música canta.

En mi caso trato de aportar algo a quien me escucha, quizás incluso influir de alguna manera positiva. Las canciones son mi manera de analizar mis propios sentimientos y a menudo extraer un conocimiento para compartirlo con los demás y sobretodo para mí mismo. Creo que es importante tener en cuenta ciertas cosas para no olvidarlas, porque los recuerdos son quebradizos y conviene reforzarlos. A menudo mis canciones esconden algún tipo de moraleja fruto de mis reflexiones personales que me gusta volver a escuchar y recordar.


¿Cómo crees que la música te influye o te ha influido?


En mi juventud vi varios espectáculos musicales que me marcaron y me influyeron para aprender a tocar y a componer, pero la cosa ha ido cambiando con el tiempo. Realmente cuando compones tus propios temas las sensaciones se multiplican. En este sentido mi propia música me influye cada día para seguir haciendo más, constantemente. No hay sensación en el mundo capaz de compararse a lo que se siente después de acabar un tema en el que hayas estado especialmente inspirado. Es como si toda tu vida cobrase sentido. Después de eso buscas revivir esa experiencia con otra canción. Esa es la mágica y maravillosa forma en que la música influye en el compositor.


¿Crees que la música te ha servido como terapia en algún momento difícil de tu vida? 


La música es el lenguaje del alma. Con ella hacemos fluir la emoción, quizá en su estado más puro. No podría reducir este sentimiento a una sola experiencia si no que es un diálogo que tengo prácticamente cada vez que improviso, especialmente con mi guitarra. En los momentos más tristes he llorado con ella, he arrancando lamentos de sus trastes. En los momentos de más ira he tocado con violencia acordes terroríficos, golpeando el puente, regodeándome en estridencias y disonancias, gritando y golpeando hasta llegar a partir literalmente sus cuerdas.

Para mí no es una terapia, es una forma de entender la vida. Cuando estoy triste mi guitarra llora, pero cuando soy feliz mi guitarra ríe.

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